Uno de los operadores de tarjetas de crédito más grandes y conocidos del mundo, American Express, aumentó sorprendentemente sus ganancias netas en lo concerniente al tercer período trimestral del año en curso (2010), en comparación al monto de los beneficios del mismo lapzo de tiempo en 2009.
El tamaño porcentual del aumento de los beneficios netos fue del 71%, alcanzando la suma de los 1.080 millones de dólares. La cifra de negocio neta fue de 6.660 millones de dólares, mostrando esta un avance del 38%. El motivo de tal desarrollo se encuentra en primer término en el hecho de que una gran parte de los clientes de la compañía saldaron deudas, lo cual se tradujo en una importante caída de la morosidad.
En este contexto es también destacable que el negocio de las tarjetas de crédito creció en su cuantía para American Express ; es así como la facturación aumentó en un 17% con respecto al tercer trimestre de 2009. En términos totales, dicha facturación fue de 7.000 millones de dólares.
La mayor recuperación en los negocios de American Express se dió en el mercado estadounidense, mismo que había pasado por un largo período de crisis. El mercado internacional mostró una mejora más ténue en su desempeño, pero hay que tener en cuenta que la debilitación en esa área había sido menor.
El pilar de la recuperación del desempeño de American Express está conformado por los clientes corporativos. Son ellos quienes principalmente están volviendo a hacer sus pagos con tarjetas de crédito. Ese tipo de pagos había experimentado un retroceso grave producto de la crisis económica mundial de los útlmos años.
Otro punto a destacar es el de la fuerte reducción en los impagos por morosidad que la empresa crediticia debió asumir: durante el período observado bajaron a 373 millones de dólares, un tercio del monto para el período equivalente en 2009.